Si tienes la bici en la calle o la llevas de un lado para otro, esta funda te viene genial.

Es de nailon impermeable y protege tu bicicleta de la lluvia, el polvo, el sol y el viento.

Está hecha con tela de lona que aguanta bien el uso y los arañazos, pero sin ser pesada ni incómoda de manejar.

Es plegable, así que ocupa muy poco cuando no la usas.
La puedes guardar en cualquier sitio, y la tienes lista para cuando la necesites.

Disponible en color gris plateado o negro, los dos son bastante discretos y combinan con todo.

El tejido es de alta densidad, con un recubrimiento que bloquea los rayos UV y repele el agua de forma eficaz.
Así la pintura de tu bici no se estropea con el sol ni se llena de polvo.

También evita que la suciedad se acumule, y es fácil de limpiar con un paño húmedo.
Sirve para todo tipo de climas y situaciones, tanto en exteriores como en transporte.

Es resistente a desgarros y tiene un buen cierre para que no se vuele con el viento.

Si cuidas tu bici y quieres que dure, esta funda es una inversión pequeña que te ahorra disgustos.