Estos guardabarros son un salvavidas si te gusta rodar por caminos embarrados.

Miden 36.
5 x 8 x 4.

Su diseño de semicírculo ampliado evita que el barro y la suciedad te salpiquen, así que llegas seco y limpio a casa.
Se instalan en un momento tanto en la horquilla delantera como en la trasera, sin necesidad de herramientas especiales.
Tienen varios puntos de fijación para que no se deslicen y los puedes ajustar para que queden perfectos en tu bici.

Además de protegerte a ti, protegen la bicicleta de escombros y salpicaduras, lo que reduce la frecuencia de limpieza y mantenimiento.


