La Catedral Nueva de Salamanca es uno de esos lugares que impresionan a cualquier edad. Su silueta domina el casco histórico y su interior es un viaje por siglos de historia, arte y curiosidades que fascinan tanto a adultos como a los más pequeños. Si estás buscando un plan en familia en Salamanca, esta visita es un acierto seguro.
La Catedral Nueva no es solo un monumento imponente, es un espacio lleno de elementos que despiertan la imaginación infantil:
• Esculturas sorprendentes, como el famoso astronauta o el dragón comiendo un helado, que convierten la visita en una especie de ‘búsqueda del tesoro’.
• Capillas llenas de color, ideales para explicar cómo se contaban historias antes de que existiera el cine.
• Órganos monumentales y bóvedas altísimas que hacen que los niños miren hacia arriba con auténtica fascinación.
• Unentorno perfecto para pasear, ya que la Catedral se encuentra en pleno centro histórico, junto a otros puntos imprescindibles como la Plaza Mayor o la Casa de las Conchas.
El Astronauta de la fachada. Uno de los grandes atractivos para los peques es encontrar el famoso astronauta tallado en la fachada. Es una oportunidad perfecta para hablar de restauraciones, símbolos y cómo los monumentos también evolucionan con el tiempo. Además del astronauta, podéis buscar: Un dragón comiendo un helado, un lince, un cangrejo gigante y un mono sujetando una piña.
Convertirlo en un juego de pistas hace que la visita sea mucho más dinámica.
Las vidrieras y la luz. Las enormes vidrieras de la Catedral Nueva llenan el interior de colores. A los niños les encanta ver cómo cambia la luz según la hora del día. Puedes proponerles que busquen figuras en las vidrieras o que intenten identificar colores y formas.
El órgano y las bóvedas. El órgano barroco es uno de los más impresionantes de España. Aunque no siempre está en uso, su tamaño y decoración llaman muchísimo la atención. Las bóvedas, por su parte, son un buen punto de partida para hablar de arquitectura gótica y renacentista de forma sencilla.
Subir a las Torres de la Catedral. Una aventura inolvidable. Si tus hijos tienen energía y no tienen miedo a las alturas, la visita a Ieronimus, el recorrido por las torres de la Catedral, es un planazo. Desde arriba se ve toda Salamanca y se puede observar la Catedral Vieja desde un punto de vista único. Es una experiencia muy recomendable para niños a partir de 6–7 años.
Si visitas Salamanca en familia y quieres encontrar los mejores planes para hacer con peques en la provincia, no te pierdas nuestra sección.
Catedral Nueva de Salamanca
Patrimonio en familia
Lugar: Calle de Benedicto XVI, junto a la Catedral Vieja.
Horario: De abril a septiembre, de 10 a 20h y de octubre a marzo, de 10 a 18h.
Precio: Entrada general 10€. Entrada mayores de 65 años 9€. Entrada para niños de 7 a 16 años 7€.
Consejos Mamá tiene un Plan: Te recomendamos la visita por la mañana, cuando hay menos gente y la luz es más bonita. Si vas con carrito, ten en cuenta que algunas zonas tienen escalones. Combina la visita con un paseo por el casco histórico, como un helado en la Plaza Mayor, visitar la Casa de las Conchas o un descanso en el Huerto de Calixto y Melibea.
Venta de entradas.