Te presentamos a Kedo, la peque que has visto en la imagen de este artículo: tiene 7 años y su sueño es ser médica. Vive en Afar, en el noreste de Etiopía. Es una zona en la que la pobreza está poniendo en riesgo el futuro de las niñas, que cada vez con más frecuencia se ven obligadas a contraer matrimonio infantil. Y Kedo es una niña, no una novia.
Sí. Nacer niña condiciona la vida de millones de mujeres más cerca de lo que nosotras imaginamos. Cuando tenemos la menstruación no tenemos más que ir a la farmacia o al supermercado para comprar compresas, copas menstruales o tampones que nos facilitan muchísimo esos días. Ni lo pensamos. Sin embargo, cuando las jóvenes de los países en desarrollo tienen el periodo, en un altísimo porcentaje prefieren quedarse en casa antes que ir a estudiar al colegio donde no existen instalaciones adecuadas. Cuando vuelven a clase muchas de ellas ya han perdido el ritmo y acaban abandonando los estudios. Es terrible. Eso por no hablar de los prejuicios sobre la regla. En muchos países no solo es tabú hablar de menstruación sino todo un estigma. Un ejemplo muy emocionante es como desde programas como «Unidos por» están enseñando a las jóvenes a coser compresas de tela reutilizables. Esas compresas – estamos hablando de miles – se han distribuido por colegios y ya le han cambiado la vida a más de 20.000 adolescentes.
| «Unidos por…» de UNICEF es un programa flexible que permite colaborar sin compromisos largos para proteger los derechos de las niñas en contextos de pobreza, conflicto y desigualdad. Desde Etiopía hasta Sudán o Vietnam, tu aportación ayuda a garantizar educación, salud, higiene menstrual digna y oportunidades reales para miles de niñas. |

Quizá la frase “estamos viviendo tiempos difíciles” esté muy escuchada, pero sigue siendo cierta. Basta con encender la televisión o navegar unos minutos por redes sociales para sentir que el mundo se tambalea. Pero sí hay algo que podemos hacer. Porque, granito a granito, también se construyen montañas.
En Mamá tiene un plan sabemos que la gran mayoría de las familias entiende bien la empatía y la solidaridad. Lo difícil, muchas veces, es saber cómo ayudar con lo que cada uno puede, de manera mas puntual o sin compromisos permanentes.
Unidos por… es un programa de UNICEF pensado para quienes quieren ayudar, pero necesitan libertad para decidir cómo hacerlo.
Es una forma de apoyar a la infancia en crisis que se cronifican: conflictos, emergencias humanitarias, desigualdad extrema… situaciones que no desaparecen en un mes, y que desgraciadamente no siempre están en el foco mediático.
Descubre el programa aquí.
Alcanzar la igualdad de género es una cuestión de derechos humanos. Y, sin embargo, nacer niña sigue siendo un factor de riesgo en muchos lugares del mundo.
Las niñas se enfrentan a desigualdades profundas en salud, educación, oportunidades económicas y participación social. Y estas desigualdades se agravan con la edad.

Son cifras difíciles de asimilar. Pero conocerlas es el primer paso para cambiarlas.

Detrás de cada dato hay una historia. UNICEF nos recuerda que estas vulneraciones de derechos se agravan en contextos de emergencia: conflictos, desplazamientos, crisis climáticas, pobreza extrema.
En lugares como Senegal, Mozambique, América Latina, Oriente Medio o Asia del Sur, las niñas viven situaciones que condicionan su futuro desde la infancia:
UNICEF trabaja para protegerlas, acompañarlas y ofrecerles oportunidades reales: educación, salud, espacios seguros, apoyo emocional y programas específicos para niñas y adolescentes.

A veces pensamos que para ayudar hay que hacer grandes cosas. Pero no. A veces basta con:
Tu aportación —sea la que sea— puede convertirse en un antes y un después.
Gracias por llegar hasta aquí
Si este tema te ha tocado un poquito el corazón, te animamos a compartirlo con tus amigas y amigos. Entre todas podemos sumar muchos granitos de arena.
Colabora desde hoy con “Unidos por… los derechos de las niñas” a través de este enlace.
GRACIAS DE CORAZÓN DE PARTE DE TODO EL EQUIPO DE MAMÁ TIENE UN PLAN.