Por Naiara Briones Araluce
Pasar mucho tiempo en casa con niños, especialmente en invierno, puede hacerse cuesta arriba. Hay días en los que, aunque existan mil planes interesantes —como los que podéis encontrar cada semana en Mamá tiene un plan—, quedarse en casa es el plan que más nos apetece. Sobre todo si lo planteamos de otra manera: sin presión, con ideas sencillas y con propuestas que inviten a compartir tiempo de verdad.
Después de años trabajando en creatividad infantil y acompañando a familias, hay una idea que siempre intento desmontar: no hacen falta grandes planes ni materiales especiales para crear momentos de conexión en casa. Lo que de verdad marca la diferencia es cómo proponemos el tiempo compartido, no cuánto nos complicamos.
La creatividad infantil no surge de actividades espectaculares, sino de propuestas sencillas y abiertas, que permiten experimentar, imaginar, equivocarse y volver a probar. Y las tardes de invierno, con más tiempo en casa, son una oportunidad perfecta para ello.
En este artículo encontrarás 10 actividades para hacer con niños en casa, pensadas para la vida real y con información clara para que sepas qué necesitas en cada propuesta, a partir de qué edad funciona mejor y cómo plantearla sin complicarte.
Hay juegos, experimentos, manualidades e inventos, porque la creatividad infantil es mucho más que sentarse a pintar: es pensar, construir, preguntar y crear juntos.
Actividad ideal para:
Peques a los que les guste construir, desmontar y volver a crear, y para quienes disfrutan personalizando objetos y viendo cómo una idea inicial se transforma en algo nuevo. O sea, que le puede gustar a cualquier peque.
Qué aporta:
Combina una primera fase creativa —diseñar o elegir la imagen del puzle— con una segunda de juego más estructurado. Favorece el pensamiento creativo, la visión espacial, el pensamiento lógico, la atención y la perseverancia, además de reforzar la autoestima al jugar con un objeto creado por ellos mismos.
Tiempo de preparación: 10 minutos.
Edad recomendada: a partir de 3–4 años.

Materiales:
Cómo hacerlo:
Tip extra: Esta actividad es genial porque crean un juguete con materiales sencillos y pueden personalizarlo como quieran. También es un detalle muy bonito para regalar a los abuelos o a un amigo. Nosotros una vez lo hicimos como regalo de cumpleaños para los compis de clase de mi hijo mayor con una foto de la clase.
Actividad ideal para:
Niños y niñas curiosos, a los que les gusta observar, hacer preguntas y ver “qué pasa si…”. Funciona especialmente bien con peques a los que les atraen los experimentos visuales y disfrutan explorando el mundo desde la sorpresa y la observación tranquila.
Qué aporta:
Permite introducir conceptos científicos de forma muy intuitiva, como la densidad y la relación entre distintos materiales, sin necesidad de explicaciones técnicas. Favorece la capacidad de observación, el pensamiento científico y el lenguaje, al poner palabras a lo que están viendo y formular hipótesis propias.
Edad recomendada: a partir de 4 años.
Tiempo de preparación: 5–10 minutos.

Materiales:
Cómo hacerlo:
Podéis observar cómo cada líquido se queda en una capa distinta sin mezclarse con los demás.
Tip extra: podéis añadir pequeños objetos y observad en qué capa se quedan.
Actividad ideal para:
Niños y niñas curiosos, a los que les gusta experimentar con objetos cotidianos y comprobar por sí mismos si sus ideas se cumplen o no. Funciona muy bien con peques que disfrutan manipulando, comparando y sacando conclusiones a partir de lo que observan.
Qué aporta:
Es una actividad sencilla pero muy potente para iniciar el pensamiento científico: formular hipótesis, probar, observar resultados y revisarlos. Ayuda a desarrollar la capacidad de observación, el razonamiento lógico y el lenguaje, al poner en palabras lo que ocurre. Además, demuestra que experimentar no requiere materiales especiales, solo curiosidad y ganas de probar.
Edad recomendada: desde 3 años.
Tiempo de preparación: 2 minutos.

Materiales:
Cómo hacerlo:
Actividad ideal para:
Niños y niñas a los que les gusta construir, probar, desmontar y volver a empezar. Es especialmente adecuada para peques con inclinación por los inventos, la ingeniería improvisada o los retos en los que hay que pensar cómo hacer que algo se sostenga.
Qué aporta:
Trabaja de forma muy natural la visión espacial, el pensamiento lógico y la resolución de problemas, ya que obliga a tomar decisiones constantes y a ajustar la construcción según lo que funciona o no. También fomenta la paciencia, la perseverancia y la confianza en las propias ideas, al comprobar que equivocarse forma parte del proceso creativo.
Edad recomendada: a partir de 4–5 años.
Tiempo de preparación: 5 minutos.

Materiales:
Cómo hacerlo:
Tip extra: puedes plantear retos como construir la torre más alta posible, replicar poliedros mirando imágenes o diseñar una estructura que tenga que aguantar un peso determinado.
Actividad ideal para:
Peques a los que les gusta inventar historias, jugar con el lenguaje y dejar volar la imaginación. También es muy interesante para peques a los que les cuesta arrancar cuando les pides que inventen una historia, ya que el azar actúa como disparador y elimina la presión de hacerlo “bien”.
Qué aporta:
Estimula la creatividad narrativa, el lenguaje oral y escrito y la expresión emocional, al integrar personajes, escenarios y emociones de forma consciente. Favorece además la escucha, la atención compartida y la construcción colectiva de ideas, convirtiendo la creación de historias en una experiencia de conexión más que en un ejercicio individual.
Edad recomendada: a partir de 5 años.
Tiempo de preparación: 10 minutos.

Materiales:
Cómo hacerlo:
Tip extra: Además de contarla en voz alta podéis escribirla o dibujarla en forma de cómic.
Actividad ideal para:
Niñas y niños a los que les gusta hacer asociaciones inesperadas y proponer ideas sin miedo a equivocarse. También es muy útil para peques más prudentes o perfeccionistas, ya que la consigna deja claro que no hay respuestas correctas o incorrectas.
Qué aporta:
Potencia el pensamiento divergente, la flexibilidad mental y la creatividad, al invitar a mirar un objeto cotidiano desde múltiples perspectivas. Refuerza además la confianza en las propias ideas, el respeto por las propuestas de los demás y la capacidad de generar soluciones alternativas, habilidades clave tanto en el juego como en la vida diaria.
Edad recomendada: desde 4 años.
Tiempo de preparación: ninguno.

Materiales:
Cómo hacerlo:
Tip extra: con las ideas que salgan podéis hacer un dibujo o puede ser el pie para escribir una historia. Cuando le damos alas a la creatividad, no sabemos hasta dónde nos puede llevar.
Actividad ideal para:
Peques con mucha necesidad de movimiento, a los que les gusta explorar, buscar y resolver pequeños retos. También encaja muy bien con peques a los que les cuesta concentrarse durante mucho tiempo en una sola actividad y disfrutan de propuestas dinámicas y cambiantes.
Qué aporta:
Favorece la atención, la observación y la comprensión de consignas, además de canalizar la energía de forma positiva. Introduce nociones de orientación, clasificación y toma de decisiones, y refuerza la autonomía y la motivación al completar retos de manera activa y lúdica.
Edad recomendada: desde 3 años.
Tiempo de preparación: 5 minutos.

Materiales:
Cómo hacerlo:
Ejemplos de gincanas que funcionan muy bien:
Tip extra:
Puedes dejar que sean ellos quienes diseñen la gincana para otra persona (hermanos, amigos, primos o adultos). Pensar las pistas y retos es, en sí mismo, un ejercicio creativo muy potente.
Actividad ideal para:
Niños y niñas a los que les gusta experimentar con materiales y explorar el arte desde lo sensorial. Es especialmente interesante para peques que disfrutan creando y para quienes se sienten más cómodos con procesos abiertos.
Qué aporta:
Estimula la creatividad, la motricidad fina y la experimentación artística, al permitir descubrir formas, texturas y repeticiones. Refuerza la confianza en el proceso creativo y ayuda a entender el arte como exploración, no como resultado cerrado.
Edad recomendada: desde 3 años.
Tiempo de preparación: 10 minutos.

Materiales:
Cómo hacerlo:
Tip extra: También podéis crear sellos con patatas que estén ya arrugadas y no vayáis a consumir. Incluso con una esponja vieja podéis cortar trocitos de distintas formas y estamparlos. Recordad que menos pintura = mejor resultado y menos limpieza.
Actividad ideal para:
Peques a los que les gusta descubrir, sorprenderse y ver cómo una idea inicial se transforma. Funciona muy bien como propuesta creativa de final abierto en la que les enseñamos una técnica y ellos se centran en aterrizar su propia idea y disfrutar del proceso.
Qué aporta:
Trabaja la anticipación, la paciencia y la atención, además de potenciar la creatividad visual. Ayuda a comprender que no todo se controla desde el inicio y que el error o la incertidumbre también forman parte del proceso creativo.
Edad recomendada: desde 4 años.
Tiempo de preparación: 10 minutos.

Materiales:
Cómo hacerlo:
Tip extra: si quieres probar un material genial para esta actividad, te recomiendo la témpera sólida. La experiencia es parecida a pintar, pero la pintura viene compactada en un aplicador de plástico, y los peques no se manchan las manos ni salpican la mesa. Una técnica muy disfrutable pero mucho más limpia que la témpera tradicional.
Actividad ideal para:
Peques a los que les gusta construir, experimentar y probar sus ideas sobre la marcha. Es ideal para niños y niñas con mentalidad exploradora, que disfrutan probando distintas soluciones hasta que algo funciona.
Qué aporta:
Fomenta la resolución de problemas, el pensamiento lógico y la coordinación ojo-mano, además de promover el trabajo cooperativo. Refuerza la idea de que crear implica probar, fallar, modificar y volver a intentar, una base clave del pensamiento creativo.
Edad recomendada: desde 3–4 años.
Tiempo de preparación: 10–15 minutos.

Materiales:
Cómo hacerlo:
Tip extra: podéis crear bifurcaciones y distintos circuitos con más tubos y recipientes e ir complicando el recorrido cada vez más.
Todas estas propuestas forman parte del enfoque que guía mi proyecto Agujetas Maternales: acompañar a las familias con actividades creativas sencillas, pensadas para el día a día y para disfrutar del proceso sin presión.
A veces el mejor plan es salir y descubrir todo lo que pasa ahí fuera. Y otras veces, simplemente, quedarse en casa también es un plan. Un plan más tranquilo, más pausado, más conectado. Y para esos días, tener ideas sencillas a mano marca la diferencia.
Ese es precisamente el espíritu que comparte este artículo con Mamá tiene un plan: ofrecer propuestas que se adapten a la vida real de las familias, ya sea fuera o dentro de casa, sin presión y con intención. Ideas que no buscan llenar el tiempo, sino darle sentido.
Desde ahí nace también mi proyecto Agujetas Maternales, y mi libro Agujetas maternales. Actividades fáciles y creativas para mamis ocupadas y sus peques, donde encontrarás 60 actividades pensadas con el mismo enfoque que las de este post: poca preparación, materiales sencillos y propuestas organizadas en cinco tipos de actividades —manualidades, experimentos, juguetes DIY, juegos para esperas y actividades al aire libre—, muchas de ellas acompañadas de descargables, para seguir creando momentos de conexión en casa durante todo el año.
Porque al final, más allá del plan, lo importante es cómo lo vivimos juntos.

Naiara Briones Araluce (Bilbao, 1983)
Autora del blog y el libro Agujetas Maternales. Naiara es fotógrafa, diseñadora y profesora. Imparte Educación Plástica, Pintura y Dibujo Técnico en Educación Primaria, ESO y Bachillerato. ¡Y además es madre de tres hijos!