El Mercado Central de Valencia es uno de los planazos que nos puedes perderte si visitas la ciudad con niños ya ofrece una experiencia sensorial única con sus coloridos puestos de frutas, pescado y dulces en un impresionante edificio modernista. Es un lugar ideal para enseñar a los peques información sobre alimentos frescos, probar horchata y disfrutar de un ambiente familiar.
Una vez que os encontréis frente a la entrada principal del Mercado Central de Valencia con vuestros niños podéis empezar por un juego que llamará su atención. Deben buscar la cotorra que corona el magnífico edificio modernista, el símbolo del Mercado. Después les explicaremos que es una alusión descarada al bullicio de vendedores y compradores que resuena en su interior. Y es que los aromas de la huerta valenciana y del Mediterráneo emanan de sus más de 250 puestos de productos frescos. Y el colorido de las frutas, hortalizas, carnes y pescados expuestos compite con el de sus azulejos y vidrieras.
En el Mercado Central encontraréis el sabor auténtico de Valencia. Pide la vez para comprar en alguno de sus puestos y llévate a la boca la fruta más jugosa que has comido nunca, ya sabéis que la naranja valenciana o las mandarinas son un manjar en esta tierra. Tómate una horchata recién hecha con fartons o date el gustazo de probar otros productos y platos típicos en su bar.
Por su impresionante arquitectura modernista que os enamorará, con su estructura de hierro forjado decorada con vistosos azulejos y vidrieras.
Por la variedad y abundancia de los productos frescos en venta en sus más de 250 puestos, en los que no podréis evitar picar.
Por su gastronomía, ya que, en el Mercado Central de Valencia, además de comprar productos, podréis probar las deliciosas tapas, raciones y bocadillos del reconocido chef Ricard Camarena en su Central Bar.
Y, por supuesto, merece la pena visitarlo por el animado ambiente de un punto de encuentro donde los valencianos vienen a hacer sus compras desde hace mil años.
Comprar productos típicos valencianos. Allí podréis comprar los ingredientes para hacer una paella en casa, descubrir el sabor de las chufas, comprar turrón artesanal o llevarte un vino de la terreta. En el Mercado Central reina el producto de proximidad e incluso encontrarás alimentos y vinos de la Comunidad Valenciana con Denominación de Origen.
Llévate regalos con buen gusto. Dentro del Mercado Central de Valencia hay también algunos puestos de souvenirs valencianos, incluyendo los elaborados en cerámica y, por supuesto, paellas de todos los tamaños (el recipiente, no el plato). Especias como el azafrán pueden ser un regalo fácil de llevar y bien apreciado. Salazones, jamón serrano y olivas son los productos más típicos y se pueden llevar envasados al vacío. Además, los vinos valencianos, la horchata, el agua de Valencia o la Mistela son las bebidas más recomendables para regalar. Y por supuesto, no nos podemos olvidar del arroz valenciano en sus tres variedades (Senia, Bomba y Albufera) y la chufa de Valencia.
Almorzar en el Mercado Central. Central Bar, el bar del Mercado ahora regentado por Ricard Camarena, es un sitio ideal donde disfrutar de un buen esmorzaret, el tradicional tentempié valenciano. Deliciosos bocatas en un ambiente super especial.
Si estás de escapada en familia con Valencia con tus peques, hay varios planes imprescindibles que no puedes perderte y que te detallamos en nuestro reportaje.
Mercado Central de Valencia
Mercados turísticos
Lugar: Calle de Palafox, 13, Valencia.
Fecha: De lunes a sábado. Cierra los domingos y festivos.
Horario: de 7.30 a 15h.
Precio: Entrada gratuita.
Edad recomendada: Para todos los públicos.
Más información
Recomendación Mamá tiene un Plan: Todos los domingos, en horario de 10 a 13 horas, entre la plaza
Ciudad de Brujas y la calle de las Calabazas, se organiza un mercadillo de intercambio de cromos y de compra y venta de objetos antiguos de colección y artesanales. Puedes encontrar sellos, monedas, billetes, postales, tebeos, vinilos, cartas, libros, cerámica… ¡Seguro que a tus peques les encanta! Además, a pocos metros de distancia se encuentra la Lonja de la Seda que también te recomendamos visitar y el Parque de Gulliver para hacer un alto en el camino con tus peques.